Maestro interior y exterior

Artículo en Educación, Espiritualidad, Meditacion, Perspectiva, PREGUNTAS por publicado el 24 septiembre, 2011 0 Comentarios

El maestro interior y exterior (por Sri Nisargadatta)

La vida enseña, donde todo lo demás fracasa. Pero las lecciones de la vida tardan mucho tiempo en llegar. Se ahorran muchos retrasos y perturbaciones confiando y siguiendo sabias indicaciones. Pero esta confianza viene  cuando la indiferencia y la agitación hacen sitio a la claridad y a la paz. Si se tiene baja estima, será más difícil confiar en sí mismo, ni en nadie más. Por lo tanto, el reconstruir la autoestima y la confianza es básico. Cuando la confianza en sí mismo y la confianza en el maestro se juntan, pueden acontecer cambios rápidos y de largo alcance tanto en el carácter como en la vida.

Es completamente natural buscar ayuda cuando la necesidad se siente agudamente. Por otra parte, un buscador que desconfía y que vacila está condenado a permanecer insatisfecho, sin ninguna culpa de su maestro o de los demás.

Mah: Es el maestro Interior el que le lleva a usted al maestro Exterior, como una madre que lleva a su hijo a un maestro. Confíe en su Maestro pues es el mensajero de su Sí mismo Real.

Int: ¿Cómo encuentro un maestro en quien pueda confiar?

Mah: Su propio corazón se lo dirá a usted. No hay ninguna dificultad en encontrar un maestro, debido a que el maestro está buscándole a usted. El maestro está siempre dispuesto; es usted quien no está dispuesto. Usted tiene que estar dispuesto a aprender; o, en otro caso, usted puede encontrar a su maestro y echar a perder su oportunidad por su inatención y obstinación agudas. Tome mi ejemplo; no había nada en mí que prometiera mucho, pero cuando me encontré con mi maestro, le escuché, confié y le hice caso.

Int: ¿No debo examinar al maestro antes de ponerme enteramente en sus manos?

Mah: ¡No faltaba más, examine! ¿Pero qué puede usted encontrar? Solo como él aparece en su propio nivel de usted.

Int: Observaré si es congruente, si hay armonía entre su vida y su enseñanza.

Mah: Usted puede encontrar mucha desarmonía —¿y qué? Eso no prueba nada. Solo los motivos importan. ¿Cómo conocerá usted sus motivos?

Int: Debo esperar al menos que sea un hombre con control de sí mismo y que viva una vida recta.

Mah: Usted encontrará muchos así —y no serán de ninguna utilidad para usted. Un maestro puede mostrar la vía de regreso a casa, a su sí mismo real. ¿Qué tiene esto que ver con el carácter, o el temperamento de la persona que él parece ser? ¿No le dice a usted claramente que él no es la persona? El único modo en que usted puede juzgar es por el cambio en usted mismo cuando usted está en su compañía. Si usted se siente más en paz y más feliz, o si usted se comprende a usted mismo con mayor claridad y profundidad que lo habitual, eso significa que usted ha encontrado al hombre justo. Tómese su tiempo, pero una vez que usted ha decidido confiar en él, confíe en él absolutamente y siga cada instrucción plena y fielmente. No importa mucho si usted no le acepta como su maestro y está satisfecho con su compañía. El Satsang (investigación/indagación) solo también puede llevarle a usted a su meta, siempre que sea sin mezcla y sin perturbación. Pero una vez que usted acepta a alguien como su maestro, escuche, recuerde y practique. Entregar el corazón solo a medias es un asunto grave y la causa de mucha aflicción autocreada. La dificultad es la estrechez y la malicia del discípulo.

Int: ¿No echa entonces el maestro al discípulo?

Mah: Aguarda su momento y espera hasta que el discípulo, purificado y sobrio, regresa a él con un ánimo más receptivo.

Int: ¿Cuál es el motivo? ¿Por qué el Maestro se toma tantas molestias?

Mah: La aflicción y el fin de la aflicción. El maestro ve a las gentes sufriendo en sus sueños y quiere despertarlos. El amor es intolerante con el dolor y el sufrimiento. El maestro nunca fracasa.

Int: ¿Es mi primer maestro también el último, o tengo que pasar de un maestro a otro?

Mah: El universo entero es su maestro. Usted aprende de todo, si está usted alerta y es inteligente. Con solo que su mente estuviera clara y su corazón limpio, usted aprendería de todo transeúnte. Se debe a que usted es indolente o agitado, por lo que su Sí mismo interior se manifiesta como el Maestro exterior y hace que usted confíe en él y le obedezca.

Int: ¿Es inevitable un Maestro?

Mah: Eso es como preguntar «¿Es inevitable una madre?». Para elevarse en la consciencia de una dimensión a otra, usted necesita ayuda. La ayuda puede que no sea siempre en la forma de una persona humana, puede ser una presencia sutil, o una chispa de intuición, pero la ayuda debe venir. Su Sí mismo interior está observando y esperando que el hijo retorne a su padre. En el momento justo, él lo dispone todo con afección y efectividad. Donde se necesita un mensajero o un guía, envía al Maestro a hacer lo necesario.

Int: ¿No hay ningún fin al descubrimiento de sí mismo?

Mah: Como no hay ningún comienzo, tampoco hay ningún fin. Pero lo que yo he descubierto por la Gracia de mi Maestro, es que yo no soy nada que pueda ser señalado. Yo no soy un «esto» o un «eso». Esto es absolutamente verdadero.

Int: ¿Dónde entra entonces el descubrimiento que nunca se acaba, el transcenderse a uno mismo que nunca termina en las nuevas dimensiones?

Mah: Todo esto pertenece al reino de la manifestación; está en la estructura misma del universo, el que lo más alto solo pueda ser tenido a través de la liberación de lo más bajo.

Int: ¿Qué es lo más bajo y qué es lo más alto?

Mah: Mírelo en los términos de la presenciación. Cuanto más amplia y más profunda, tanto más elevada es la consciencia. Todo lo que vive, trabaja para proteger, perpetuar y expandir la consciencia. Éste es el único significado y propósito del mundo. Es la esencia misma del Yoga integral —elevar siempre el nivel de la consciencia, descubrir nuevas dimensiones, con sus propiedades, cualidades y poderes. En ese sentido el universo entero deviene una escuela de Yoga integral.

Int: ¿Es la perfección el destino de todos los seres humanos?

Mah: De todos los seres vivos —en última instancia. La posibilidad deviene una certeza cuando la noción de la iluminación aparece en la mente. Una vez que un ser vivo ha oído y comprendido que la liberación está dentro de su alcance, jamás lo olvidará, pues es el primer mensaje de su interior. Echará raíces y crecerá y a su debido tiempo tomará la bienaventurada forma del Maestro.

Int: ¿Así pues, todo nuestro verdadero interés está en la redención de la mente?

Mah: ¿Y en qué más podría estar? La mente se extravía, la mente vuelve a casa. Incluso la palabra «se extravía» no es apropiada. La mente debe conocerse a sí misma en todos los estados. Nada es una equivocación a menos de que se repita.

La vida enseña, donde todo lo demás fracasa. Pero las lecciones de la vida tardan mucho tiempo en llegar. Se ahorran muchos retrasos y perturbaciones confiando y siguiendo sabias indicaciones. Pero esta confianza viene  cuando la indiferencia y la agitación hacen sitio a la claridad y a la paz. Si se tiene baja estima, será más difícil confiar en sí mismo, ni en nadie más. Por lo tanto, el reconstruir la autoestima y la confianza es básico. Cuando la confianza en sí mismo y la confianza en el maestro se juntan, pueden acontecer cambios rápidos y de largo alcance tanto en el carácter como en la vida.

Es completamente natural buscar ayuda cuando la necesidad se siente agudamente. Por otra parte, un buscador que desconfía y que vacila está condenado a permanecer insatisfecho, sin ninguna culpa de su maestro o de los demás.

(Sri Nisargadatta ha sido reconocido como uno de los más destacados sabios orientales del siglo XX)

logo_sidebar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 7 = dos

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Sabiduría es saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no lo necesita (Aristóteles)