Los grupos con contenidos y contextos adecuados son el formato por excelencia para el aprendizaje y la maduración de la persona. Los grupos reflejan la realidad de la vida, la existencia de los otros, las relaciones. Hay un paralelismo con el proceso alquímico. En la Alquimia se produce una transformación de lo denso en lo sutil. En las personas esto implica ayudar a activar el potencial de alguien que se percibe incompleto. El proceso alquímico revela lo esencial que se encuentra más allá de lo aparente, a través de la consciencia. La Alquimia es una forma de integrar espíritu y materia. Como decía Jung “Si la separación entre mente, cuerpo y espíritu es extrema aparece la locura. El intelecto que siempre esté en posición suprema es demoniaco”.

Después de años de trabajo con personas tanto individualmente como en grupos, he centrado mi actividad en los grupos. Esto no resta valor al trabajo individual, que es un complemento excelente. Realizar un proceso paralelo individual/grupal es muy valioso. Ambos proporcionan material de valor. Muchos evitan el proceso grupal, sobre todo por temor a ser expuestos o no controlarlo. Pero quienes se atreven, a pesar del miedo -que se transforma en confianza con el tiempo- se benefician del poderoso escenario grupal que tanto acelera los procesos. 

En el grupo hay un conjunto de ingredientes potenciadores de la transformación. El grupo aporta más que la suma de sus partes. La energía grupal impulsa y moviliza enormemente. Los otros no son ajenos a nosotros como tendemos a creer. En un grupo diverso de “desconocidos”, existe una oportunidad de descubrimiento de uno mismo en los demás. La integración o unidad, es el objetivo de la suprema Alquimia.   

Sucede en las dos actividades que realizo desde hace ya 15 años: El grupo de crecimiento o talleres especializados, más dinámicos o relacionales, y los retiros  más impersonales o silenciosos. En ambos formatos los asistentes llegan a menudo sin conocer a nadie, con su prima materia, equipaje de dificultades, miedos, desconfianza…, y algún prejuicio limitante. Si existe disposición y presencia suficiente el proceso alquímico se inicia y aquella densidad inicial va transformándose en algo más sutil donde lo superficial o lo aparente pierde protagonismo en beneficio de lo esencial. Este fenómeno alquímico se da en ambos contextos, que no son incompatibles, sino muy complementarios. Por lo que realizarlos paralelamente es muy recomendable.

Maravilla observar en los retiros esa transformación que tiene lugar sin que los participantes se conozcan o se “relacionen” salvo compartiendo una convivencia silenciosa. Llegan con la densidad de lo personal y en la mayoría de los casos, se van más livianos, y reconectados con lo esencial. En este caso el alquimista mezcla ingredientes diversos, entre otros, los silencios, adecuado diseño y comunicación, palabras que apuntan a lo sutil, la música evocativa…unido al campo cuántico existente y a los cuidados contenidos. Al final uno percibe un aroma de presencia y de agradecimiento con aquellos “desconocidos”. 

Los alquimistas favorecen los procesos pero es imprescindible que cada uno haga su parte. Para beneficiarse el participante necesita de una actitud adecuada, disposición no exenta de cierta confianza y paciencia. Y es necesaria una estancia o exposición suficiente que varía según los casos. Todo esto son ingredientes básicos.

La Alquimia de Grupos es una técnica y a la vez un arte delicado. Es un alto honor y también una profunda responsabilidad ejercerla. Requiere de dones como tantas artes. Entre otros, capacidad de organización, de optimizar ritmos y contenidos, de saber dar prioridad a lo importante y poner límites a lo superfluo, de observación profunda de la energía o emergente grupal, etc. Se necesita también de conocimiento y aprendizaje a través de la experiencia real: haber pasado por grupos durante años. Pero sobre todo de una presencia atenta y centrada. 

La vida es un viaje en el que ir en parte adecuadamente acompañado lo hace más ligero. El grupo facilitado ofrece amplias perspectivas. Por mi experiencia personal y profesional os animo a participar en este tipo de actividades. Siempre he observado cuánto cuesta confiar y dar el paso, los inicios, y sin embargo, también he observado, la evolución y sincero agradecimiento de quienes lo realizan. Su participación les sirve a ellos y a los demás. Sirve al cambio que deseamos para este mundo, que pasa primero por afrontar lo propio. Ineludible el descubrimiento esencial.

Autor del artículo: José Ignacio Fernández  

Grupos semanales que realizamos:  Grupo de Crecimiento    –      Meditación 

Además realizamos talleres y retiros diversos: Consultar o ver en Calendario

Si nos dejas tu email podremos enviarte información de las actividades. Gracias.

 

© 2018 Valordeser.com

Siguenos: